sábado, 22 de septiembre de 2007
martes, 6 de marzo de 2007
LA REBELION DE LOS VILLANOS (2005)
Los villanos de los cuentos infantiles han decidido no serlo más, el lobo feroz no quiere comerse a la Caperucita, Hansel persigue a la bruja que ya no quiere comérselo, se forman los bandos, los héroes obligando a los villanos a que asuman su rol, los villanos despreciando a los héroes, cuestionando su falta de originalidad y lo aburrido de su vida rutinaria.
Los villanos realizan una asamblea, se reúnen: la madrastra de Cenicienta, el lobo feroz, la bruja y la Reina de Corazones. Acuerdan usar un invento, la máquina que borrará la imaginación de los seres humanos para que ya no escriban más historias, pero para probar la efectividad de este tecnológico artefacto, primero lo probarán con Alicia, la del país de las maravillas.
Por su lado los héroes también convocan su asamblea con el objetivo de decidir qué harán frente a la decisión de los villanos de declararse en huelga, pero más puede su pedantería y orgullo. Caperucita, cenicienta y la cucarachita Martina terminan enfrentándose y discutiendo sobre quien es más famosa. Su altanería
termina con una asamblea que nunca empezó.
Los villanos logran capturar a Alicia para someterla al invento. Esta, con astucia e imaginación logra librarse. En este enfrentamiento con Alicia, los villanos descubren que si están en esa situación es por la arrogancia de los seres humanos, que son ellos quienes los han puesto en esas condiciones, porque necesitan pasarle a alguien su aburrimiento y mal humor, porque proyectan en ellos lo que no son capaces de resolver.
Lo dice la Reina de Corazones es sus últimas líneas:
“...nosotros podemos tener vida propia. ser lo que queramos, no sólo lo que los otros quieran. Lo que ellos no puedan imaginar es algo que ellos se pierden. Podemos ser tiernos, amorosos, trágicos, hieráticos o cómicos. Podemos ser lo que nos salga del alma. La rebelión no tiene sentido. Nunca tuvo. Nosotros somos la rebelión. Ante la muerte y todas sus formas. La fantasía, la imaginación son la rebelión.”
Los villanos realizan una asamblea, se reúnen: la madrastra de Cenicienta, el lobo feroz, la bruja y la Reina de Corazones. Acuerdan usar un invento, la máquina que borrará la imaginación de los seres humanos para que ya no escriban más historias, pero para probar la efectividad de este tecnológico artefacto, primero lo probarán con Alicia, la del país de las maravillas.
Por su lado los héroes también convocan su asamblea con el objetivo de decidir qué harán frente a la decisión de los villanos de declararse en huelga, pero más puede su pedantería y orgullo. Caperucita, cenicienta y la cucarachita Martina terminan enfrentándose y discutiendo sobre quien es más famosa. Su altanería
termina con una asamblea que nunca empezó.Los villanos logran capturar a Alicia para someterla al invento. Esta, con astucia e imaginación logra librarse. En este enfrentamiento con Alicia, los villanos descubren que si están en esa situación es por la arrogancia de los seres humanos, que son ellos quienes los han puesto en esas condiciones, porque necesitan pasarle a alguien su aburrimiento y mal humor, porque proyectan en ellos lo que no son capaces de resolver.
Lo dice la Reina de Corazones es sus últimas líneas:
“...nosotros podemos tener vida propia. ser lo que queramos, no sólo lo que los otros quieran. Lo que ellos no puedan imaginar es algo que ellos se pierden. Podemos ser tiernos, amorosos, trágicos, hieráticos o cómicos. Podemos ser lo que nos salga del alma. La rebelión no tiene sentido. Nunca tuvo. Nosotros somos la rebelión. Ante la muerte y todas sus formas. La fantasía, la imaginación son la rebelión.”
La Rebelión De Los Villanos – Teatro de la Resistencia (Casa de Yuyachkani, viernes 9 junio 2006, 7 p.m.)
Autor: Benjamín SevillaDirector: Beto Romero
Por Luis Paredes:
Autor: Benjamín SevillaDirector: Beto Romero
Por Luis Paredes:
Esta es otra obra que me entusiasma mucho volver a ver; fundamentalmente porque se trata de un grupo que con mucho sustento en la investigación y la búsqueda plantea sus montajes.
Siempre dije que estaba más de acuerdo con las puestas en escena que con el texto de esta obra.
En realidad, el texto siempre me pareció un tanto oscuro... No se explicita el conflicto fundamental de la obra. Sólo vemos caracteres. Caracteres interesantes por su arraigo de cuento infantil... pero caracteres al fin que no son parte de una trama orquestada para suscitar el interés creciente del público...
Esta orquestación, esta estructura de los distintos eventos que contiene la pieza de Benjamín Sevilla no esconde un cargado conflicto que movilice a uno u otro personaje... Sin embargo, las actuaciones en sí de los diversos actores potencian el montaje y lo hacen crecer hasta dimensiones que a mi entender no parten de un texto que se queda en lo puramente mostrativo. Ellos, los actores, con sus caracterizaciones truculentas, sus evoluciones rítmicas meditadas y armónicas, sus secuencias estructuradas para revelar más del personaje que les toca encarnar hacen crecer la obra hasta lograr una suerte de ópera bufa con temas que por momentos se tornan existenciales... Sobre todo la secuencia de los enanos que se hayan perdidos en una nebulosa que no aciertan a definir y materializar; pero dejan una sensación de desconcierto afín al sentido cuestionador de la pieza.
Otra vez nos sentimos cautivados por las evoluciones tan teatrales y orgánicas de Cynthia Schreiber... La fuerza de Daniel Zarauz.... Su compenetración con la tragicidad de su personaje y muy de acuerdo con la expresión dramática y funcional de Marco Vega Bazán, actor proveniente de la danza que deja ver sus atributos plásticos y danzarines.
En fin, el tiempo siempre hace más ducho al actor y gana en ritmo y precisión lo cual hace de este elenco un manojo de sorpresas. Todos han evolucionado positivamente.
Siempre dije que estaba más de acuerdo con las puestas en escena que con el texto de esta obra.
En realidad, el texto siempre me pareció un tanto oscuro... No se explicita el conflicto fundamental de la obra. Sólo vemos caracteres. Caracteres interesantes por su arraigo de cuento infantil... pero caracteres al fin que no son parte de una trama orquestada para suscitar el interés creciente del público...
Esta orquestación, esta estructura de los distintos eventos que contiene la pieza de Benjamín Sevilla no esconde un cargado conflicto que movilice a uno u otro personaje... Sin embargo, las actuaciones en sí de los diversos actores potencian el montaje y lo hacen crecer hasta dimensiones que a mi entender no parten de un texto que se queda en lo puramente mostrativo. Ellos, los actores, con sus caracterizaciones truculentas, sus evoluciones rítmicas meditadas y armónicas, sus secuencias estructuradas para revelar más del personaje que les toca encarnar hacen crecer la obra hasta lograr una suerte de ópera bufa con temas que por momentos se tornan existenciales... Sobre todo la secuencia de los enanos que se hayan perdidos en una nebulosa que no aciertan a definir y materializar; pero dejan una sensación de desconcierto afín al sentido cuestionador de la pieza.
Otra vez nos sentimos cautivados por las evoluciones tan teatrales y orgánicas de Cynthia Schreiber... La fuerza de Daniel Zarauz.... Su compenetración con la tragicidad de su personaje y muy de acuerdo con la expresión dramática y funcional de Marco Vega Bazán, actor proveniente de la danza que deja ver sus atributos plásticos y danzarines.
En fin, el tiempo siempre hace más ducho al actor y gana en ritmo y precisión lo cual hace de este elenco un manojo de sorpresas. Todos han evolucionado positivamente.
viernes, 24 de noviembre de 2006
LAS TROYANAS julio 2004

Hécuba Andrómaca Casandra
Un niño Helena ... un pretexto
No volverás a ver a tu hijo, ni a tu esposo, ni a tu padre, ni a tu amante ...
Troya sigue existiendo .... aquí cerca
Ya no hay casa, ya no hay campos, ya no hay tierra, ya no hay hogar,
La violencia de la guerra. Muerte y dolor
Perdida y desarraigo
“…… el tiempo pasa, los modelos aparentes cambian, las vestiduras se transforman e igualmente todo, todo se nos muestra materialmente hablando muy distinto. Cuando tocamos el tema de la esencia de los seres humanos, ya las cosas varían.
Todos somos buenos en el fondo, dice el dicho popular. ¿O todos somos malos en el fondo? nos preguntamos hay veces a partir de cierta realidad. Y para hablar de ello y más es que el Teatro de la Resistencia decide presentarnos Las Troyanas.
Beto Romero, el director de la puesta en escena en compañía de Antonio Quispe toman a su cargo la dramaturgia del espectáculo.
Realizan una versión libre para lo cual utilizan textos del filósofo hispanolatino (¿47-65) Lucio Anneo Séneca y del contemporáneo francés Jean Paul Sartre. Con aportes del grupo surgidos a través del proceso de preparación del trabajo escénico. Apostando decididamente por un teatro de reflexión y compromiso.
Hay un hecho material, totalmente ligado a la búsqueda y resistencia que todos los colectivos teatrales afrontan en este momento, con muy pocas excepciones, el sitio donde presentar su trabajo. Y es esta una ocasión para comprobar la fuerza de los deseos de quien se impone un compromiso. ¡Vayan a verlo!
En el presente montaje, Teatro de la Resistencia, fiel a su nombre consigue un lugar escénico singular. Se los facilita un amigo y el grupo se encarga de transformar el depósito de material (andamios, sillas, y otros elementos que se alquilan en su oportunidad), en un cómodo, atrayente e impugnador local para hacer teatro.
Aquí si tiene uno que reflexionar cómo las crisis agudizan y provocan la inventiva, la gracia creativa. Es verdaderamente una grata sorpresa la que nos da Teatro de la Resistencia.” (Sara Joffré)
“…… en esta versión de “Las Troyanas”, el grupo ha fusionado los textos de Eurípides, de Séneca y el que Sartre escribió en los años sesenta. Asimismo, añadieron a la historia de estas mujeres referentes más cercanos, tanto la guerra de medio oriente, como la que los peruanos conocimos de cerca y cuyas imágenes son proyectadas en escena, insertadas a la manera brechtiana. “Un texto es clásico porque no pierde su vigencia. Donde está la vigencia de “Las Troyanas”, pues aquí, en nuestra propia historia”, explica el director. Esta si es una Troya que duele, que simboliza, que incomoda al poder. Esta es una Troya en la que, felizmente, jamás actuaría Brad Pitt.” (Enrique Planas – El Comercio)
Todos somos buenos en el fondo, dice el dicho popular. ¿O todos somos malos en el fondo? nos preguntamos hay veces a partir de cierta realidad. Y para hablar de ello y más es que el Teatro de la Resistencia decide presentarnos Las Troyanas.
Beto Romero, el director de la puesta en escena en compañía de Antonio Quispe toman a su cargo la dramaturgia del espectáculo.
Realizan una versión libre para lo cual utilizan textos del filósofo hispanolatino (¿47-65) Lucio Anneo Séneca y del contemporáneo francés Jean Paul Sartre. Con aportes del grupo surgidos a través del proceso de preparación del trabajo escénico. Apostando decididamente por un teatro de reflexión y compromiso.
Hay un hecho material, totalmente ligado a la búsqueda y resistencia que todos los colectivos teatrales afrontan en este momento, con muy pocas excepciones, el sitio donde presentar su trabajo. Y es esta una ocasión para comprobar la fuerza de los deseos de quien se impone un compromiso. ¡Vayan a verlo!
En el presente montaje, Teatro de la Resistencia, fiel a su nombre consigue un lugar escénico singular. Se los facilita un amigo y el grupo se encarga de transformar el depósito de material (andamios, sillas, y otros elementos que se alquilan en su oportunidad), en un cómodo, atrayente e impugnador local para hacer teatro.
Aquí si tiene uno que reflexionar cómo las crisis agudizan y provocan la inventiva, la gracia creativa. Es verdaderamente una grata sorpresa la que nos da Teatro de la Resistencia.” (Sara Joffré)
“…… en esta versión de “Las Troyanas”, el grupo ha fusionado los textos de Eurípides, de Séneca y el que Sartre escribió en los años sesenta. Asimismo, añadieron a la historia de estas mujeres referentes más cercanos, tanto la guerra de medio oriente, como la que los peruanos conocimos de cerca y cuyas imágenes son proyectadas en escena, insertadas a la manera brechtiana. “Un texto es clásico porque no pierde su vigencia. Donde está la vigencia de “Las Troyanas”, pues aquí, en nuestra propia historia”, explica el director. Esta si es una Troya que duele, que simboliza, que incomoda al poder. Esta es una Troya en la que, felizmente, jamás actuaría Brad Pitt.” (Enrique Planas – El Comercio)
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jueves, 23 de noviembre de 2006
MEDEA DECONSTRUIDA - nuestro primer montaje
A MODO DE PRESENTACIÓN
El teatro peruano, salvo pocas excepciones, ha ido cayendo en un soporífero letargo. Tal vez porque el entorno social, político y económico ha ido cambiando. Las efervescencias que alimentaron el teatro en la década del 70, que luego se convertirían en un polvorín en los 80, terminó, o por lo menos es lo que aparenta, los grupos dejaron de lado el querer decir algo por la búsqueda del “correcto montaje”, la visceralidad dio paso a la búsqueda del virtuosismo.
Ante esta situación, concebimos el teatro como un espacio de resistencia a la comodidad de caer en la fórmula de lo conocido. Revaloramos la investigación y la experimentación como fundamento de todo proceso artístico creativo, siempre provocador, y que conlleva una gran dosis de riesgo.
Nos resistimos a que el teatro deje su espíritu trasgresor y movilizador. Nos resistimos a darle al público lo que espera, buscamos darle una puerta abierta a nuevas experiencias buscando siempre un espacio de reflexión.
Nos resistimos a la desaparición del grupo como conjunto de artistas-creadores que comparten ideología y objetivos, que se encuentran más allá de cualquier montaje.
Hacemos teatro peruano porque nuestro quehacer es aquí y ahora, porque nos sentimos inmersos en una realidad que nos toca diariamente y nos presiona, ante la cual tenemos cosas que decir, como individuos y como colectivo.
Ante esta situación, concebimos el teatro como un espacio de resistencia a la comodidad de caer en la fórmula de lo conocido. Revaloramos la investigación y la experimentación como fundamento de todo proceso artístico creativo, siempre provocador, y que conlleva una gran dosis de riesgo.
Nos resistimos a que el teatro deje su espíritu trasgresor y movilizador. Nos resistimos a darle al público lo que espera, buscamos darle una puerta abierta a nuevas experiencias buscando siempre un espacio de reflexión.
Nos resistimos a la desaparición del grupo como conjunto de artistas-creadores que comparten ideología y objetivos, que se encuentran más allá de cualquier montaje.
Hacemos teatro peruano porque nuestro quehacer es aquí y ahora, porque nos sentimos inmersos en una realidad que nos toca diariamente y nos presiona, ante la cual tenemos cosas que decir, como individuos y como colectivo.
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