jueves, 23 de noviembre de 2006

A MODO DE PRESENTACIÓN

El teatro peruano, salvo pocas excepciones, ha ido cayendo en un soporífero letargo. Tal vez porque el entorno social, político y económico ha ido cambiando. Las efervescencias que alimentaron el teatro en la década del 70, que luego se convertirían en un polvorín en los 80, terminó, o por lo menos es lo que aparenta, los grupos dejaron de lado el querer decir algo por la búsqueda del “correcto montaje”, la visceralidad dio paso a la búsqueda del virtuosismo.
Ante esta situación, concebimos el teatro como un espacio de resistencia a la comodidad de caer en la fórmula de lo conocido. Revaloramos la investigación y la experimentación como fundamento de todo proceso artístico creativo, siempre provocador, y que conlleva una gran dosis de riesgo.
Nos resistimos a que el teatro deje su espíritu trasgresor y movilizador. Nos resistimos a darle al público lo que espera, buscamos darle una puerta abierta a nuevas experiencias buscando siempre un espacio de reflexión.
Nos resistimos a la desaparición del grupo como conjunto de artistas-creadores que comparten ideología y objetivos, que se encuentran más allá de cualquier montaje.
Hacemos teatro peruano porque nuestro quehacer es aquí y ahora, porque nos sentimos inmersos en una realidad que nos toca diariamente y nos presiona, ante la cual tenemos cosas que decir, como individuos y como colectivo.

1 comentario:

Toño dijo...

¿crees que el fin de las efervescencias tiene causas solo politicas? ¿habia ademas limitaciones artisticas, digamos esteticas, o personales por ejemplo, en la propuesta del grupo? ¿por que se hizo inviable el grupo? plantear un grupo en estos dias necesita establecer nuevas coordenadas. el problema es que ademas no tenemos a la mano una historia, un discurso hecho que nos sirva de base para conocer las causas de la "caida". gracias a la ausencia de historiadores de teatro peruano, estamos elaborando libremente nuestras versiones, intercambiandolas apenas, sin llegar al puerto seguro (y provisional, sin duda) de un libro, por ejemplo. sin dialogar no podemos alcanzar un conocimiento comun sobre el cual ir hacia algun lado (no lo digo porque piense que ustedes no quieran dialogar). parece que las circunstancias actuales nos empujan a escribir nuestra propia historia, como parte de nuestra tarea pendiente. ¿sobre que ejes se va a plantear una nueva propuesta de teatro de grupo? ¿que problemas va a resolver? sobre eso me interesaria discutir. un abrazo muy fuerte y afectuoso para ustedes, resistentes.